Exceso epistemológico
Un día me di cuenta que todos los problemas que atravesaban mis relaciones eran epistemológicos. Primero, la aplicación de la teoría Weberiana de los tipos ideales me generaba mas confusión que otra cosa, nada se adaptaba a ellos. Luego, el método nomológico-deductivo de Hempel, yo tenía una condiciones iniciales similares en muchos casos, demasiado iguales y aplicaba las leyes generales y no obtenía resultados exactos...por suerte eso no ocurrió, no hay nada peor que una vida cíclica. Finalmente, concluí que todos estos métodos, incluyendo el hipotético-deductivo de Popper, en donde yo formulaba hipótesis de lo que sucedería en mi vida y lo ponía contrastaba con la experiencia, no funcionaban porque debían ser aplicados únicamente a las Ciencias naturales, y el amor a veces puede ser muy antinatural y por suerte no tiene leyes generales, ni particulares, ni siquiera debemos tentarnos de hacer generalizaciones empíricas. Prefiero compartir con Feyerabend su anarquismo epistemológico del “todo vale”, la ausencia de métodos y la no diferenciación de las ciencias con cualquier otra cosa. El otro problema grave es la demarcación, ¿Qué es amor y qué no lo es?¿Dónde se traza esa línea divisoria en dónde comienza uno y termina el otro? Realizó nuevamente una analogía con la teoría de Feyerabend, mejor no pensar en una división entre el amor y todo lo demás. Total...el amor es una construcción que realizan los individuos, jamás podemos acceder directamente a él, solo acercarnos demasiado, a veces más de lo que uno quisiera.